miércoles, 30 de mayo de 2018

Edad Media

Cultura de la E.M.
En el aspecto cultural, la Edad Media supuso, especialmente a partir del siglo X, un interesante florecimiento de nuevas manifestaciones artísticas y culturales, animadas por el horizonte que se abría ante los contemporáneos.
Los siglos medievales fueron, asimismo, tiempos de movimientos de personas e ideas, auspiciadas por el desarrollo del comercio, de las ciudades y su nueva clase emergente, la burguesía, así como de las universidades y las peregrinaciones, además de los movimientos de juglares y monjes de las grandes órdenes que iban de un monasterio a otro.


El intercambio al que hacemos referencia fue favorecido por el uso del latín como lengua común, ya que no sólo era el modo de expresión de los más cultos, sino que también del pueblo. No obstante, no toda la sociedad hablaba el mismo latín, de hecho, hoy en día los estudiosos han diferenciado entre el lenguaje culto y el popular, entre aquel utilizado por los monjes en sus traducciones y copias -considerado hoy un paso esencial en el desarrollo de la cultura- y el usado por el pueblo, siempre en forma oral.

Monasterios y Universidades

El clero fue el depositario de la cultura intelectual en la Edad Media, donde los monasterios y las escuelas, sirvieron como centro de estudio hasta la creación de las universidades, instituciones que consiguieron, de forma progresiva, un status de independencia.
Las universidades podían ser de dos tipos dependiendo de la naturaleza de las mismas: las Mayores eran aquellas fundadas por el poder real mientras que las Menores los eran por los prelados. Independientemente de su titularidad, en ambas se estudiaban las siete Artes Liberales o trívium y cuadrivium.

Filosofía
En el plano intelectual, la cultura monástica impartida en las escuelas catedralicias primero, y en las universidades, después, tras surgir a finales del siglo XII, fue la preponderante. Así, la escolástica- método por el cual se pretendía descubrir la Verdad filosófica a través de la Dialéctica bajo el eje vertebrador de Fe y Razón- se convirtió en la manifestación filosófica más destacada de la época, dando lugar a debates y discusiones que marcarían la superioridad del mundo espiritual frente al terrenal.
Dentro de la corriente escolástica, se abrieron tres etapas diferentes que correspondieron a teorías desarrolladas por diferentes teólogos, filósofos y pensadores. Entre ellos destacaremos a Pedro Abelardo, Roger Bacon, Alberto Magno- quien tradujo a Aristóteles- su ayudante Santo Tomás de Aquino- el pensador más prolífico de la Edad Media que llevó a la escolástica a su máximo apogeo- o Guillermo de Ockham, quien realizó una excepcional crítica a las teorías Tomasistas

Aspectos científicos
Otro aspecto importante si hablamos de la cultura en el Medievo, es la alquimia, siendo aquellos que la desarrollaron llamados alquimistas. El más importante entre los españoles fue Arnaldo de Villanueva quien aprendió en las mejores escuelas de químicos árabes. Si atendemos a la medicina, fueron los autores griegos e islámicos los más traducidos al latín y así las teorías de Galeno- médico griego- pasan a convertirse en el centro de la ciencia médica hasta llegar a nuestros días a ser considerado el padre de la medicina moderna.
La Cultura medieval es un conjunto de manifestaciones filosóficas, religiosas, literarias, etc. que conforman el corpus de la intelectualidad de la Edad Media.

http://www.arteguias.com/culturamedieval.htm




Estructura política 
Prevaleció en la Edad Media las relaciones de vasallaje y soberanía. El soberano fue quién dio una parcela de tierra para el vasallo, y éste debía prestar fidelidad y ayudar a su soberano sirviendo a su voluntad. El vasallo ofreció a la fidelidad del señor o soberano y trabajo a cambio de protección y un lugar en el sistema de producción. Las redes de vasallaje abarcaron varias regiones, siendo el rey el soberano más poderoso. Todos los poderes jurídico, económico y político se concentraban en manos de los señores feudales, propietarios de parcelas de tierras (feudos). 

Sociedad medieval
 La sociedad estaba jerarquizada y estática, es decir, la condición social era fijada por nacimiento. La nobleza feudal (señores feudales, caballeros, condes, duques, vizcondes) era detentora de las tierras y recaudaba impuestos de los campesinos trabajadores. El clero (miembros de la Iglesia Católica) tenía un gran poder, pues era responsable por la protección espiritual de la sociedad. Era exento de impuestos y recaudaba el diezmo. La tercera capa de la sociedad era formada por los siervos (campesinos) y pequeños artesanos. Los siervos debían pagar varias tasas y tributos a los señores feudales, tales como: corvea (trabajo gratuito de 3-4 días en las tierras del señor feudal), talla (mitad de la producción), banalidades (tasas pagadas por el uso del molino y el horno del señor feudal). 

Economía medieval 
La economía feudal se basaba principalmente en la agricultura. Había monedas en la Edad Media, pero fueron poco utilizadas. El intercambio de productos y bienes eran comunes en la economía feudal. El feudo fue la base económica de este periodo, ya que la tierra tuvo más poder que cualquier otra posesión. La artesanía también era practicada en la Edad Media. La producción era baja, pues las técnicas de trabajo agrícola eran extremadamente rudimentarias. El arado empujado por bueyes era muy extendido en la agricultura.

Religión en la Edad Media 
En la Edad Media, la iglesia católica dominó al escenario religioso. Dueño del poder espiritual, la Iglesia influyó la manera de pensar, la psicología y las formas de comportamiento en la Edad Media. La iglesia también tenía gran poder económico, porque poseía tierras en grandes cantidades y siervos incluso trabajando en ellas. Los monjes vivían en monasterios y fueron los encargados de la protección espiritual de la sociedad. Dedicaron mucho tiempo a la oración y copia de obras de texto y la Biblia.

Orígen:
En general, el período de la historia europea conocido como la Edad Media o época medieval se extiende desde el colapso de la civilización romana (siglo V) hasta el Renacimiento; es decir, hasta entre los siglos XIII y XV.
Este largo período estuvo marcado por la conversión al cristianismo, las conquistas, las Cruzadas y la innovación cultural. Esto influyó dramáticamente en la literatura que surgió, dejando un rico legado textual.
Sin embargo, durante el apogeo del Imperio romano sus ciudadanos habían producido una gran cantidad de literatura, tanto cristiana como secular.
El declive de Roma condujo a la fragmentación de Europa. Se formaron nuevos estados nacionales y las lenguas vernáculas, como inglés, alemán, francés y español, finalmente tomaron identidades separadas.
Ahora bien, algunas de las primeras formas de la poesía medieval datan de fines del siglo VII, cuando se comenzaron a registrar por escrito.
Resulta difícil rastrear las raíces de la literatura medieval, o el nombre de ciertos autores, debido a la falta de un movimiento central.
Sin embargo, sí se sabe que a principios de la era bardos, juglares y trovadores transmitían la mayoría de las historias en la tradición oral, y solo una pequeña cantidad de obras literarias se conservaron en el tiempo.


https://www.lifeder.com/literatura-medieval/
La literatura medieval es toda aquella escrita durante el medioveo es decir, el período histórico occidental comprendido entre la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 y la llegada de Colón a América en 1492.
Durante mucho tiempo se pensó que el medioevo fue una época oscurandista y prácticamente desprovista de manifestaciones artísticas que no obedecieran al pensamiento religioso dominante. Esto se debería a que la Iglesia como institución se convirtió en protectora del saber europeo, protegiendo libros y obras de arte de las invasiones bárbaras, pero luego controlando el acceso del pueblo a la lectura y a los libros.

Anonimato
Una gran cantidad de obras pertenecientes a la literatura medieval son anónimas. Esto no es debido únicamente a la falta de documentos de este período, sino también a que el papel que jugaban los autores en aquella época difiere considerablemente de la interpretación romántica del término en la actualidad. Los autores medievales estaban sometidos a menudo a los escritores clásicos y a los Padres de la Iglesia católica, y tendían a reescribir historias, que habían oído o leído, de forma embellecida, más que a crear historias nuevas. E incluso cuando creaban una nueva historia no suele quedar claro quién era el autor, ya que atribuían ciertas ideas a otros libros de otros autores. Esto hace que el nombre de los autores individuales sea poco o nada importante y por ello, los grandes trabajos de la época nunca son atribuidos a una persona en concreto.

Literatura religiosa
Los trabajos relacionados con la teología fueron el tipo de literatura dominante a lo largo de la Eda Media; el clero católico era el centro intelectual de la sociedad en esta época, razón por la que su producción literaria fue, con diferencia, la más aprovechada.
Numerosos himnos de esta época han sobrevivido al paso del tiempo, tanto litúrgicos como paralitúrgicos. . La liturgia en sí misma no estaba establecida y numerosos misales competían y alegaban concepciones individuales de la misa. Ciertos estudiosos religiosos como Anselmo de Canterbury, Santo Tomás de Aquino y Pierre Abélard escribieron largos tratados sobre teología y filosofía, tratando de reconciliar las enseñanzas de los autores griegos y paganos romanos con las doctrinas de la Iglesia Católica. Las hagiografías, o las vidas de los Santos, también fueron escritas principalmente durante este período, a modo de estímulo para el devoto y de la advertencia para el resto.

La Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine alcanzó tal popularidad que, en su tiempo, fue probablemente leído más a menudo que la Biblia. San Francisco de Asís fue otro prolífico poeta y los seguidores de su orden, los franciscanos, solían escribir poemas como una expresión de su piedad. Las obras Dies Irae (Día de la Ira) y Stabat Mater (Estaba la Madre) son probablemente dos de los mejores poemas latinos en materia de religión. La poesía goliárdica (estrofas de cuatros líneas de versos satíricos) fue una forma de arte utilizada por algunos clérigos para expresar su desacuerdo en algún tema. El único escrito religioso ampliamente extendido y no escrito por clérigos fueron los juegos misteriosos: perdiendo con el tiempo promulgaciones simples del tableaux de una escena bíblica sola, cada auto religioso se convirtió en la expresión de su pueblo de los acontecimientos cruciales de la Biblia. El texto de estas obras teatrales normalmente era controlado por las cofradías locales, y los autos religiosos eran llevados a cabo regularmente en días festivos determinados, a menudo durando todo el día y parte de la noche.

Durante la Edad Media, la población judía residente en Europa también produjo un cierto número de escritores destacados. Maimónides, nacido en Córdoba (España), y Raishi nacido en Troyes (Francia), son dos de los más conocidos y que más influencia tuvieron de entre los autores judíos.




Literatura profana
La literatura laica en este período no fue tan productiva como la literatura religiosa aunque gran parte del material ha sobrevivido y poseemos hoy una gran cantidad de obras de la época, crítica con la corrupción del clero.
El nacimiento de un nuevo tipo de literatura en la época medieval puede ejemplificarse en el cambio de sentido de la palabra “romance” (en francés roman). Si en un principio se trató de traducir a las lenguas romances (mettre en roman) textos latinos tanto clásicos (“materia antigua”, o reescrituras de la Eneida, de Ovidio, Estacio y otros) como hagiografías o crónicas históricas, al dejar de lado las fuentes clásicas e inspirarse en tradiciones orales, surgió la expresión emprendre un roman, escribir, crear, un romance. El nuevo sentido de la palabra como sustantivo indica la creación de un nuevo género.1

Las tradiciones orales mencionadas hacen referencia a la llamada materia de Bretaña, surgida de un fondo de mitos reelaborados por la cultura normanda de habla francesa que se extendía por Francia y las islas británicas. Aunque el concepto de historicidad era difuso en esa época, y se consideraba tan real a Edipo como a Carlomagno, las historias de los antiguos reyes bretones, junto con las leyendas que los rodeaban, no poseían la autoridad (autorictas) de la cultura clásica o la historia eclesiástica, y por tanto, los autores de la época pudieron apoderarse de esa materia y reinterpretarla más libremente. Es posible que la pequeña y mediana nobleza se adueñara de esta mitología como oposición a la cultura eclesiástica oficial, identificada con la alta nobleza. Le serviría para desarrollar los valores de la caballería, con la que se identificaba, y podría utilizarla más libremente, al no tener unos orígenes fijados.2

El tema del amor cortés cobró importancia en el siglo XI, especialmente en las lenguas romances, principalmente el francés, el Castellano, el provenzal, el gallego y el catalán, y en las lenguas griegas, dónde los cantantes ambulantes — los trovadores — se ganaban la vida con sus canciones. Los escritos de los trovadores suelen ir asociados al anhelo no correspondido, pero no siempre es así, como se puede ver en la Alborada. En Alemania, el Minnesänger continuó la tradición de los trovadores.


Manuscrito del Cantar de los nibelungos (v. 1220).

Además de los poemas épicos típicos de la tradición anglo-germánica, como el Beowulf o el Cantar de los nibelungos, otros poemas épicos incluidos dentro de los cantares de gesta como el Cantar de Mío Cid, el Cantar de Roldán y el Digenis Acritas, que tratan sobre la Materia de Francia y las canciones acríticas respectivamente, y los amoríos corteses a la manera de la cortesía romance, que tratan sobre la Materia de Bretaña y la Materia de Roma, lograron alcanzar una gran popularidad. El romance cortés no se distingue únicamente de los cantares de gesta por los temas tratados, sino también por su énfasis en el amor y en el código de honor de la caballería, en lugar de centrarse en acciones de guerra.

También se pueden encontrar en este período poesías políticas, especialmente a finales de la Edad Media, escritas tanto por clérigos como por escritores laicos, que utilizaban la forma del goliárdico. La literatura de viaje también fue muy popular en esta época, cuyos escritos entretenían a la sociedad con historias de fabulosas tierras (si no embellecidas, muchas veces falsas) más allá de las fronteras que la mayoría de las personas nunca habían cruzado. Cabe destacar la importancia de los peregrinajes en esa época, especialmente el de Santiago de Compostela, fuente de fábulas e historias influidas por la prominencia de los Cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer.
Características


Etapas
  • Etapa medieval. Abarca los primeros textos de esta etapa, en los que predomina el romance y las coplas juglarescas, con influencia marcada de lo popular y lo rural, y su contrapartida religiosa, como los actos sacramentales y tratados teológicos.
  • Etapa prerrenacentista. Como su nombre indica, es la etapa tardía del medioevo, justo antes del renacimiento, caracterizada por el afianzamiento de la burguesía y sus nuevas formas de concebir la sociedad y el mundo.
Anonimidad
Muchas de las obras literarias del medioevo carecían de autor definido, sobre todo las de corte popular, transmitidas oralmente de un juglar o un bardo a otro. Esto atiende también a las bajísimas tasas de alfabetización que caracterizaron a la sociedad de esta época, en que la letra estaba reservada para el clero. De igual forma, muchas obras de carácter más atrevido o trasgresor, escritas por los propios monjes y sacerdotes, permanecían anónimas para evitar la persecución de la Inquisición católica.

Didactismo y moral
Debido a la fuerte influencia en el control social de la religión en las sociedades de la época, a la literatura se le exigía que fuera un vehículo de los contenidos morales, éticos y didácticos del cristianismo, por lo que a menudo era una literatura ejemplarizante, controlada. Tal es el caso de los bestiarios cristianos, en los que se atribuía a los animales propiedades imaginarias conforme al juicio moral que de ellos hiciera el imaginario religioso. Sin embargo, muchas otras obras escapaban de este sesgo, retomando tradiciones latinas o paganas y recreándolas más libremente. El problema es que muchas de estas obras no eran escritas y no hubo buena forma de conservarlas.

Los caballeros andantes
La literatura caballeresca hace su entrada en el medioevo, como una forma de ficción en que convergían los valores y símbolos cristianos con el imaginario fantástico pagano, a menudo representado bajo formas monstruosas y villanas. La épica del caballero cristiano que vencía a los monstruos paganos e imponía la verdad religiosa mediante su espada fue un relato muy común a lo largo de este período.

Lengua

Inicialmente, la literatura se escribió en latín, lengua en que se dictaba la misa y se transmitían los textos religiosos. Sin embargo, hacia la baja edad media tienen predominio los textos escritos en lenguas nacionales, que sirven para empezar a unificar lingüísticamente a las diversas poblaciones europeas de la época. Esto será el preludio al nacionalismo venidero con la Edad Moderna.

Religiosidad

Los textos religiosos forman parte de la literatura más importante del medioevo, por lo general escrita por sacerdotes. Ejemplos de ello son la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino, las Confesiones de San Agustín, y una extensa obra hagiográfica, es decir, de relatos de vida de los miembros del santoral católico.

Versificación

La poesía del medioevo, tanto lírica como épica, tanto religiosa como popular, se afianzó en el uso del verso. Esto se debe fundamentalmente al origen oral de muchas de ellas, provenientes de cancioneros o romances tradicionales que estaban en verso para poder memorizarlos. Esta tendencia se mantendrá en la literatura escrita hasta siglos posteriores.

Tradiciones

Como se ha dicho, la literatura medieval emprende a menudo la construcción de un imaginario cristiano, pero no ignora las tradiciones paganas que lo acompañan. Así, los imaginarios nórdicos, célticos, latinos e incluso islámicos tienen cabida en estas obras, aunque a menudo ocupando un lugar de otredad, sospecha, cuando no de antagonismo.

Orden feudal
La mayoría de las obras medievales evidencian el orden feudal de la sociedad en que nacieron, por ejemplo, exaltando la fidelidad de los caballeros andantes a un rey o un señor; a pesar de lo cual muchas obras como Tristan e Isolda, por ejemplo, demostraron tímidas trasgresiones de ese orden a través de historias de amor. Muchas de ellas fueron proscritas por inmorales y censuradas por la iglesia.


Fuente: https://www.caracteristicas.co/literatura-medieval/#ixzz5H2QqjGMl
Obras y representates



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